Atrás queda el calvario francés del pasado mundial de Sudáfrica, un plantilla muy renovada ha servido para dejar atrás malas sensaciones para los franceses, que se han convertido en opciones para ganar el torneo.
Un partido que parecía complicado para Suiza, se le puso muy cuesta arriba cuando su central titular, Von Bergen, se vio obligado a abandonar el terreno de juego, por corte justo debajo del ojo.
Suiza cedió el cuero y la manija a Francia que se encontraban muy cómodos siendo ellos los dominadores del partido, los helvéticos se encerraron atrás y confiaron todas sus opciones a la contra.
Tras algunos intentos por parte de Benzema, Francia encontró la recompensa a todos sus esfuerzos a la salida de un córner botado por Valbuena, en el cual Giroud se eleva más que nadie y convierte el primero para el conjunto galo. Un minuto después y sin tiempo de reacción para los suizos, Benzema roba un balón en la linea de tres cuatros, y le cede el balón a Matuidi, que define por el palo corto.
Tras los goles, Suiza presento sus credenciales para poder hacer algo más en el partido, una buena actuación del linier impidió que un gol ilegal helvético subiera al marcador.
Entorno a la media hora de juego, Benaglio hizo su primera parada en el encuentro que sirvió para detener, una pena máxima, lo que hubiera sido el tercer en el mundial para Benzema.
En un corner a favor de los suizos, Francia sentenció a la contra, con una jugada que empezó en la botas de Varane que dió un pase en profundidad para la carrera de Giroud y este puso en bandeja de plata a Valbuena el 3-0.
Tras el descanso como podría esperarse Suiza se apoderó del partido y del protagonismo que tan solo lo perdió durante 5 minutos, tiempo sufiente para que Francia consiguiera el cuarto y quinto gol, anotados por Benzema y Sissoko, respectivamente.
En una falta en la que la barrera francesa actuó como enemigos para Hugo Lloris, Dzemaili consiguió el primero para Suiza. 6 minutos después Xhaka engancharía una volea que serviría para maquillar el marcador y dejarlo en el definitivo 2-5.
La parte anecdótica del partido la firmaron Benzema y el árbitro, Francia estaba atacando y el balón llegó a Benzema, este disparó, y la pelota entró, pero el colegiado había pitado el final antes de que armara el disparo, finalmente no fue un 2-6 sino un 2-5.
Este resultado deja a Francia con un pie medio en octavos, y con un situación muy favorable para Suiza para que pase a la siguiente fase.
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